En el año 2005 el crecimiento de los flujos migratorios de carácter irregular que llegaron a los países ribereños de la Unión Europea puso de relieve dos grandes cuestiones: primera, que las migraciones eran un fenómeno que había que tratar de un modo integral y, segunda, que los flujos procedentes del Norte de África los constituyen, cada vez en mayor proporción, nacionales de países subsaharianos. De hecho, ambas cuestiones convergen en la aparición incipiente de un nuevo escenario migratorio, de carácter euroafricano, en el que los flujos migratorios se explican principalmente, aunque no sólo, por causas económicas. La inestabilidad política, la falta de desarrollo institucional y la debilidad de las políticas sociales son otros factores de expulsión que se extienden más allá del Sur del Sáhara.

Fuente:
Libro “El Magreb y las migraciones subsaharianas: el papel de asociaciones y sindicatos”

Año:
2011

Autora:
Gemma Pinyol Jiménez

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