En estos momentos, y ante las previsibles dificultades que se esperan para finales de año en torno a la moratoria de circulación para nacionales rumanos y búlgaros, parece necesario reflexionar sobre Schengen. ¿Es el Convenio de Schengen un peligro para los Estados miembros y sus ciudadanos o, por el contrario, es el propio tratado el que está en peligro? Schengen no sólo garantiza la libre circulación y facilita la vida en un contexto en que la movilidad de las personas es clave, especialmente para el dinamismo económico de la Unión, sino que también nos mantiene coordinados en el control fronterizo, en la lucha contra el terrorismo internacional y contra la delincuencia organizada transfronteriza.

Fuente:
CIDOB

Año:
2013

Autoras:
Gemma Pinyol-Jiménez, investigadora asociada, CIDOB y Elena Sánchez-Montijano, investigadora principal, CIDOB

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